Friday, November 4, 2011

My dream of Seville


 Yesterday I had a comforting and magical dream. I could not help myself and inevitably tried to draw it.
The dream:
 

Me and my family were in Seville, the city where I spent my teenage years. We cheerily walked to my best friend Monica's. The parking in front of her house was not there, but a playground where some children played, turning out to be two of my friend's little brothers. I reached the door, opened it and entered right into the kitchen, where her father was cooking spaghetti. he welcomed me profusely and then her mother showed up. I must say here that I have saved the sweetest memories of her. She smiled at me as I remember doing every time. After a couple of those surreal things that only seem to fit in dreams (my uncle appeared there and was a friend of her father and so on), her mother announced Monica wasn't home, but if I felt like it we could go for a walk together. 
There was this wonderful breeze and the smell of orange blossoms was extraordinaire. My memories of Seville flourished in my dream, optimized, sublimated by nostalgia. Her mother, that is Amparo, and me (since my family were gone from my dream) walked the neighborhood streets, chatting hand in hand. A great longing arouse in me. At one point, coming into a street I cried, "This is the way to our school!" and hastened my steps. 
But when we got to the end of the street, the ocean greeted us. The scene was glorious, the salty air, the muffled waves...  More amazingly, from the shore, very close, very close,  there were dozens of sperm-whales feeding on shrimps and prawns. They dived in and came to the surface so gracefully. I could have touched them, this close they were. I, astonished, exclaimed: "But if Seville has no ocean!" Amparo turned carefully, "It's magic," she said. 
At that moment  Princess Nutella called for me,  I opened my eyes to the dark room and the dream vanished, leaving me with a feeling of happiness, trying to grasp the beauty of that moment. 
How strange dreams are!




Ink, pencil & markers on sturdy paper.

Ayer tuve un sueño reconfortante y mágico. No he podido contenerme y he intentado dibujarlo. 
Me encontraba en Sevilla con mi familia, ciudad en la que pasé mi adolescencia, y me acercaba hasta la casa de mi mejor amiga Mónica. Delante de la casa ya no había un parking, sino una plaza donde jugaban unos niños, que resultaron ser dos de los hermanos de mi amiga.  Me llegaba hasta la puerta de la casa, la abría y entraba en la cocina, donde su padre estaba cocinando espaguettis. Me daba una bienvenida estupenda y aparecía su madre, de quien guardo el más tierno recuerdo.  Me sonreía abiertamente, tal y como siempre hacía cuando me veía. Tras un par de cosas surrealistas de esas que sólo parecen encajar en los sueños (mi tío aparecía por allí y era amigo de su padre y cosas así), su madre me decía que Mónica no estaba allí, pero que igualmente nos podíamos ir a dar un paseo. 
Había una brisa maravillosa y olía a azahar. Mis recuerdos de Sevilla afloraron en el sueño optimizados, sublimados por la nostalgia. Su madre, esto es, Amparo, y yo (a partir de ese momento mi familia ha desaparecido del sueño) recorríamos las calles del barrio, charlando y de la mano e irremediablemente me embargaba una gran añoranza. En un momento dado, al llegar a una calle yo exclamaba "¡Por ahí está el cole!" y apresuraba mis pasos. 
Pero al llegar al final de la calle, ésta daba al mar. La escena era gloriosa, el aire salado, las olas amortiguadas... Sin embargo, lo más increíble era que desde la orilla, muy cerquita, muy cerquita, se agolpaban multitud de cachalotes, alimentándose de camarones y gambitas. Buceaban y salían a la superficie grácilmente. Si extendía mi mano les podía acariciar. Yo, anonadada, exclamaba: "¡Pero si en Sevilla no hay mar!" Amparo se volvía cuidadosamente, casi sin hacer ruido: "Es magia", decía. 
En ese momento la princesa Nocilla me llamó y abriendo los ojos a una habitación oscura, el sueño se desvanecía, dejándome con una sensación de felicidad, intentando asir la belleza de ese momento. 
¡Cómo son los sueños!


Today's music:

8 comments:

Maribelina said...

Me parece muy bonita vuestra pagina , yo por mi parte os recomiendo

Arte tambien, un saludo

vestidadedomingo said...

¡cómo son tus sueños!
a mí cada vez me cuesta más recordarlos y los que recuerdo me dejan mal cuerpo... Sí, es magia; el mar en Sevilla y tu sueño en el papel

anne said...

What an amazing dream. As usual your words and drawing live up to the magic of your dream.

We Blog Artists said...

You're SO good to have remembered and then WRITTEN it down...I'll have a dream and then my little princesses with wake me up...and my Dream is lost.
Sounds like a marvelous sueno!
HUGS
Char.x
P.S. I enjoyed not cheating today....I had to read your entire post in Spanish!

ibb said...

Ultimamente no me acuerdo de soñar...o se esfuman en las prisas de la mañana...
Sigue soñando y llenando de luz las mañanas....

Alicia said...

¿Seguro que no eras tu quien tenía fiebre? Precioso sueño :)
Nunca he estado en Andalucía, tengo unas ganas! Seguro que Sevilla está llena de patios y plantas y me va a enamorar (algún dia).

Inés said...

La escuela es el mar...para ti.

Je suis une monstre said...

I love the story of your dream, and I love your beautiful illustrations. And I love your photographs of your process, it's so inspiring! Katie. xxx