Thursday, January 12, 2012

On the process of creating: the art of others




Some days I sit in front of the computer and I don't know how to begin. I guess we all have our mind full of tasks, but starting off is always the hardest thing. My personal monster is sitting at the empty space, empty of rhythm, intention or direction. I try not to be daunted, but sometimes it takes at least an hour, a real waste of time, I would tell myself when later in the day I'm short of minutes and wheezing. But that's my way of getting going.
Every day should be a small, tiny, adventure. Now I realize that the older I get, the more childish I am. My head is full of fantasies. Sure, looking out into the world, into the art of others, only serves to instigate these fantasies of mine.
I ramble about this because many of you have asked me to share my creative process. And this has come up as the most obvious part: the encouragement you get from facing the work of others. The evolution of my own work is based on two facts: I draw every day and I see the work of others. I have not had more valid teachers. Many times my first reaction at seeing other artists creations is jealousy, but I've learned that you have to take that as a starting point and a spur, as a visual background that would blend with your dreams, your passions and your demons, to finally express your real world.
I wanted to share with you these books I have been given. Both are stories, an old one, a modern one, a short one, a long one, both illustrated by two very different artists which I deeply admire: Carson Ellis ("Wildwood") and Sara Morante ("The Red Shoes"). Following them has spurred my desire to practice with ink, to learn how to use watercolor better and to bring back my brushes. I have to confess that these are strong first intentions, but they soon grow adapted to my circumstances, my shortcomings and my abilities.Finally, surrounding myself with the good work of others is my way to shake off the laziness and doubts, and start creating. Although it might be out of simply envy, I am looking forward to maybe someday be able to do things a bit as magical as the others do.
Next time I'll tell you how a dream, a picture, a song or a book can set my hand and pencil in motion and turn into a drawing.


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A veces me siento enfrente del ordenador y no sé por dónde empezar. Todos tenemos la cabeza llena de tareas, pero arrancar siempre es lo más difícil. Mi monstruo es sentarme ante el espacio vacío de ritmo, intención o dirección. Intento no arredrarme, aunque a veces eso me lleva una hora; un auténtico desperdicio, me diré después cuando me falten los minutos y el resuello. Pero esa es mi manera de ponerme en marcha.
Cada día debería ser una pequeña, diminuta, aventura. Ahora me doy cuenta de que cuanto más mayor me voy haciendo, más infantil soy. Tengo la cabeza llena de fantasías. Claro, asomarse al mundo, al arte de otros, no hace más que azuzarlas. 
Esto viene a cuento porque muchos me pedís que comparta con vosotros mi proceso creativo. Y ésta es la primera parte, la más obvia: el estímulo del trabajo de otros. Si mi trabajo va evolucionando es a base de dos cosas: dibujar a diario y ver el trabajo de otros. Yo no he tenido otros maestros más validos. Muchas veces mi primera reacción al ver lo que hacen otros artistas son los celos, pero he aprendido que de lo que se trata es de tomar lo que te gusta de los demás como punto de partida, como bagaje visual que se mezcla con tus sueños, tus pasiones y tus demonios, para expresar tu auténtico mundo. 
He querido compartir con vosotros estos libros que me han regalado. Los dos son cuentos, uno viejo, otro moderno, uno corto, otro largo, los dos fantásticos e ilustrados por artistas muy diferentes a las que admiro: Carson Ellis ("Wildwood") y Sara Morante ("Los zapatos rojos"). Ver el trabajo de ambas ha espoleado mi deseo de practicar con la tinta, de aprender a usar la acuarela y de volvera coger los pinceles.  Tengo que confesar que son intenciones que empiezan robustas y decididas, pero que luego se van adaptando a mis circunstancias, mis carencias y mis habilidades.
En fin, rodearme del buen trabajo ajeno es una manera de sacudirme la pereza y las dudas, y comenzar a crear. Aunque sea simplemente por envidia, por ganas de llegar a hacer algún día cosas un poquito tan mágicas como las que otros hacen.
La próxima vez os detallo cómo un sueño, una foto, una canción o un libro acaban convirtiéndose en un dibujo.





6 comments:

Mónica Muñoz said...

Bien, bien bonitos ambos, pintaza!

Te entiendo muy bien, la verdad, tener presente a los grandes siempre es inspirador y seguro que aunque tu no lo sepas tu inspiras a otros artistas.

Sara said...

Yes. I could have written exactly the same thing (albeit not so eloquently!). I do get inspired by others, which starts me off in one direction, but the end result might be completely different from the inspiration. I'm just not there yet. Thanks for putting my thoughts into words. ~ Sara

anne said...

I get inspired by others too. I like that you say you have to take that as a starting point to develop your own personal work. What I like about your drawings is that they seem very unique, like a part of a universe that I want to explore more. I look forward to seeing your process.
Interesting links, by the way.

susoleto said...

cómo nos alegra leer tus palabras, estamos totalmente de acuerdo, al fin y al cabo, el aprendizaje de la vida se nutre con las experiencias que vives y que compartes con los demás.
Dan ganas de ponerse a dibujar y no parar. qué sensación tan buena es poder transmitir a través de dibujos
los sueños...
besos-

Sara Morante said...

Qué maravilla de post, Estíbaliz. Me he emocionado. Que sepas que es más que mútuo, que admiro y babeo con tu trabajo que no veas, y que suelo venir aquí en busca de ese aire que le das a las cosas...

Un besazo.

Sara

We Blog Artists said...

I understand where you're coming from...BUT I do believe you already do do things AS special as others in your OWN way!
HUGS
Char.x
P.S. BEAUTIFUL books!!!